Espera ( del libro "Sonetos para ser leidos en voz baja"

miércoles, 19 de agosto de 2009




ESPERA


Quiero amada morirme yo primero.
Que a la luz de un crepœsculo dorado,
cubra mi pobre polvo atormentado
un viejo y fantasmal sepulturero.

No me cierres en marmol . . . Solo quiero
un pedazo de tierra iluminado
por el sol, por el viento despeinado
y abierto al tamboril del aguacero.

Pon rosas en mi tumba . . . Blancas . . . Rojas . . .
Yo subire temblando entre sus hojas
para ver el amor de tu mirada . . .

Y un año y otro año, florecido,
el polvo de mi cuerpo sin latido
sera savia de espera enamorada.

Soneto (del libro"Sonetos de la Mancha)

LA MANCHA ALTA



Crece la Mancha. Crece en sus alcores.
Crece también al aire en sus molinos.
Crece en la luz, fulgores matutinos,
y crece en espigueantes resplandores.


Crece en riscos de pálidos colores.
Crece zigzagueando en sus caminos.
Crece en sueños de aceites y de vinos.
Crece en blancos rebaños y pastores.


Crece de limpios vientos el acoso.
Crece en las claras casas de El Toboso.
Crece en el sol que al trigo balancea.


Crece en el polvo, espuma del paisaje.
Crece en la fuente, al filo del boscaje
y crece en el amor de Dulcinea.


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jueves, 2 de abril de 2009

Paz en la Sierra Madrona(poema de Antonio Garcia de la Rosa)

PAZ EN LA SIERRA MADRONA


Altivo, majestuoso, desafiante
otea la barranca y en su altura
ciervas de miel ofrecen su ternura
al macho que las busca palpitante.


Por la solana, eterno caminante,
el jabalí esconde su figura
y un revuelo de matas que perdura
marca su huella . . . Abajo, vigilante,


el zorro astuto se hurta en la enramada;
la garza, presurosa y desconfiada,
pone, al volar, la jara en movimiento . . .


Las encinas son sombras en el viento . . .
La oscuridad se torna pesadilla . . .
La noche mece en paz “La Torrecilla”.



Antonio García de la Rosa
15.11.08

lunes, 30 de marzo de 2009

poema "El Maestro" de Antonio Garcia de la Rosa

EL MAESTRO


Cuando vino, borracho de lecturas,
con mil ideas nuevas en la frente,
pensaba conseguir para su gente
la redención de injustas amarguras.

Luego, al ver el dolor, las desventuras,
la miseria sin fuerzas del ambiente,
se hizo su redención menos urgente
y todas sus verdades inseguras.

Sufrió de hambre y dolor con los vecinos;
vio cómo se cerraban sus caminos
y arrumbó en el desván su teoría . . .

Hoy sabe que el saber no vale nada
si la gente no tiene asegurada
la migaja de pan de cada día.

 
ANTONIO GARCIA DE LA ROSA. Escritor. - by Templates para novo blogger